Capítulo 12 de 15
Julio 2008
—¡No!, ¡no!, ¡y no!, ya te dije que no voy a entrar a ver a esa bruja—
—Pero ella ni siquiera te va a ver—
—¡Pero yo a ella si! Además, ¿qué tal que me maldice? ¿Ehh? ¿Qué pasa con eso ehh?—
—Estás exagerando, Nash—
—Exagerando, ¿yo? Es fácil para ti decirlo, en tu época no quemaban y le temían a las brujas—
—Oye no es una bruja, solo es una tarotista—
—Es lo mismo—
—No, no lo es. Ahora suelta ese poste o te juro que te voy a arrastrar hasta allá.—
—Obligame—
Respire hondo y pellizque el puente de mi nariz mientras cerraba los ojos.
Sin mucha opción me acerque a Nash, jalandolo de las costillas; pues este estaba abrazando con todas sus fuerzas un poste de madera en plena calle como si su vida dependiera de ello.
Agradezco que no haya nadie transcurriendo esta avenida tan temprano, sería extraño que me vieran haciendo esto... especialmente porque nadie ve a Nash.
—¿Quieres soltarlo ya?, debemos entrar—
Nash se resigno y soltó la madera antes de girarse para mirarme.
—Bien, pero si esa señora nos quiere lanzar un conjuro, yo me voy—
* * *
—Adelante, entra.— Hablo una mujer de media edad dentro de la carpa.
Entré con pasos ligeros y moderados, aunque estos no resonaban por la alfombra cobriza del suelo sobre la madera.
Nash no parecía estar muy convencido aún, observaba cada detalle de la habitación; creo que le llamo la atención las velas y adornos poco oportunos... creo que se asustó por los cráneos de animales.
—Así que dime, ¿qué necesitas?— Mencionó la mujer mientras me acomodaba en el cojín del suelo, un tanto peculiar para mi gusto.
—Ahm, me gustaría que me hiciera una lectura de tarot. Creo que de verdad la necesito—
Su mirada estaba en un punto fijo, no parpadeaba, parecía que analizaba algo; pensé que era a mi, pero en realidad estaba observando a mi lado... Nash.
—Tienes una energía muy vibrante a tu lado, puedo ver el dorado de ello. ¿Qué es?, ¿un guardián espiritual?, ¿un familiar fallecido?, ¿una entidad?, ¿O algo totalmente diferente?—
—Es... alguien importante.—
Ella barajeo las cartas, mezclando cada una de ellas con precisión y una calma inquebrantable.
—Dime, ¿qué deseas saber?... ¿qué quieres preguntarle a las cartas?—
Me detuve a pensar unos minutos, había demasiadas cosas que necesitamos saber, pero ¿Cómo preguntar algo que tiene muchas ventanas con diferentes caminos?
—Me gustaría saber... ¿cómo puedo ayudar a la persona a mi lado?—
—¿Esta justo aquí?—
—Si, esa misma energía que usted siente—
La dama asintió y saco la primera carta, "El ahorcado" —Mmm... es curioso, esta carta menciona el soltar siempre, pero esta vez es más que ello... se ha dejado ir aquello que se necesitaba para un mal comienzo...— Tiro la segunda carta, "La templanza"— Necesitan paciencia, ya que sus decisiones arremolinan un gran peso. Aunque veo que su impaciencia aún no llega lejos, esta incrementa día a día...— La tercera carta "El As de espadas" esta vez invertido. — La ambición ha cegado a los que confiaban en la verdad, aquella que se pagó con lo que todos veneraban. — La última carta, "La suma sacerdotisa"— Es hora de volver a la fuente, volver al comienzo. Y silenciar todas esas palabras que el exterior ha escuchado, pero que el interior lo sabe bien.—
Levanto la vista, mirándome a los ojos.
—Este asunto no es tuyo, pero de alguna manera... estas en él. Tu eres el final.—
—¿Y... eso que significa?—
Recogió las cartas y las guardo poco a poco.
—No puedo explicarte demasiado, es un asunto muy serio. Sin embargo, puedo decirte a donde debes ir.
Observe muchos detalles en esas cartas, no es común que estas salgan juntas y menos de esa manera. Por ahora, lo que ellas nos dijeron, es que el creer es peligroso y debes de ir a donde la fé le llame.—
—A donde la fe le llame... gracias, fue de mucha ayuda.—
* * *
—¿A qué se refiere con eso?, esto es cada vez más confuso— Nash se quejo y se enfurruño, incluso cruzo sus brazos, jamás había visto que hiciera eso. —Te dije que una bruja no solucionaría nada—
—Por lo menos déjame pensar, debe haber un enigma o algo que nos lleve a la respuesta.
Tu también hazlo, piensa, ¿a dónde nos lleva la fé?—
—Ay porfavor, todo mundo sabe que la única fé que debemos tener es Dios. ¿Osea que quiere que muramos?... bueno, tu; porque según tus creencias yo estoy muerto.—
—Lo estas y de eso no hay discusiones—
Me detuve en una banca cercana a pensar. "Fé", un tema muy controversial de creencias... si se supone que debemos ir a donde esta nos llame... que yo recuerde, en la época de Nash eran muy devotos a la iglesia...
—¿Nash, habías dicho que viste una iglesia donde solías ir?—
—Si, por lo que vi parece intacta. ¿Por qué?, ¿cómo se relaciona con todo esto?
—Ella lo dijo; "Deben ir a donde la fé les llame", ¿no suena lógico que fuera una iglesia?—
—...Ahora que lo pienso... suena lógico, pero ¿por qué esa exactamente?—
—No lo se, pensé que porque la conoces y todo esto está relacionado contigo, obviamente—
—Oye, no me hables así... pero esta bien, lo entiendo.—
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