Capítulo 2 de 9
Yo te escucho, madre
entre hilos de color marrón,
en el aleteo de un ave azul,
en la fragancia de mágicos pétalos
de una flor multicolor.
Madre, te miro
cuando fantásticas figuras
danzan en un bastidor:
soles, lunas y tus suaves manos,
tardes de tus poesías
y el hogar que nos cuidaste.
Mi aguja borda tu recuerdo,
Y mi Tenango, tu alma.
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