Capítulo 40 de 74
- ¡Señor! ¡Señor!
- ¿Que pasa Pena?
-Encontraron a Elián con Cerbero en el octavo círculo.
- ¿Y dónde está Dorian?
-Solo hemos encontrado a Elián señor, Megara está buscando a Dorian.
No puede ser que estén separados ¿cuál será su verdadero plan?
-Padre me adelantare tu ve al tártaro. Pena ve con mi padre cualquier cosa nos avisas. ¡Entendido!
- ¡Si señor!
Tengo un mal presentimiento con todo esto, no es normal que esos pedazos de mierda estén separados, algo deben de tramar.
En cuanto llego veo como Elián está lidiando con Cerbero, realmente creyó que con un simple pedazo de carne lo podía controlar, que imbécil.
- ¡Oye idiota! en serio pensaste que iba a resultar todo está mierda.
- ¿Crees que me importa si se destruye todo el maldito inframundo?
Lo escucho decir con una risa de diversión.
- ¿Qué es lo que realmente quieres Elián? Me posiciono justo en frente con una distancia aceptable para poder atacar.
-¿Realmente quieres saber que quiero Alexander?
Lo observo y veo que está cansado, algo no anda bien.
- ¿Quiero tu vida?
- ¿Qué?
- ¿Que estas sordo? Dije que quiero tu vida.
- ¿Específicamente que parte?
-Todo, así mi padre me podría querer, aunque sea la mitad de lo que tu padre te ama, tal vez tenga una familia feliz, así como la que tú tienes.
-Elián todo esto es ¿porque tu padre te trata mal? Se escucha las carcajadas resonando, veo que está desesperado, se pasa las mano en el cabello.
- ¿Qué pasa si fuera por eso? ¿Te parece tan poca cosa para ti?
-Elián, entiendo lo de tu padre, en su debido momento intenté ayudarte, pero no me dejaste y por eso ya no insistí, pero hacer todo este maldito alboroto es una exageración, ¿no crees?
Escucho aún más su risa tan burlona.
- ¿Eso crees? Bien que te parece si hacemos un cambio.
Lo veo aún más serio, sabía que no iba a ser tan simple.
- ¿Qué clase de cambio?
-Dame tu posición en el inframundo, quiero reinarlo y la posición de tu padre también.
- ¿Estas más imbécil que antes? o ¿qué te pasa? ¿Cómo crees que te voy a entregar el reino de mi padre?
-Pues creo que lo harás por eso.
Me muestra una proyección donde está Dorian con Melody, por lo que puedo ver la tiene en un lugar muy oscuro.
- ¿Pero qué mierda?
siento el enojo recorrer todo mi cuerpo, ahora entiendo el porqué de que ellos estuvieran separados. Empiezo a sacar llamas rojas, mi respiración empieza agitarse, mis sentidos agudizarse y mi mente a nublarse.
-Ves que con una buena iniciativa se puede lograr todo.
-Te he maldecido muchas veces imbécil, pero esta será la última vez que nos maldeciremos el uno al otro.
- ¡Estoy preparado para tus maldiciones Alexander!
- ¡Señor Hades! Alexander está peleando con Elián y al parecer Elián le ha pedido el trono por su amada.
- ¿Qué? lo está chantajeando.
Volteo a ver hacia la celda en la que está Asmodeo, aún sigue inmóvil pero solo es cuestión de tiempo a que regrese.
-Ni siquiera pudiste criar bien a tu hijo en afrontar sus problemas.
- ¿Qué hacemos señor?
-Tenemos que cubrir a mi hijo, ahora más que nunca tiene sus sentimientos a flor de piel, así que va a caer con la más mínima provocación.
Veo a Elián en lanzarle bolas de rayos electrificante y siento su enojo, y miro a mi hijo en llamas de color negro con rojo y eso no puede ser bueno. Trato de ponerme a lado para poder controlarlo un poco.
- ¡Hijo!
Él me voltea a ver y miro como sus ojos ya no son de dos colores, ni negros, ahora son rojos, como el color de la sangre recién derramada, como ese fuego arrebatador y que consume todo a su paso.
Alexander empieza a tirar llamas con más fuerza y veo que empieza a lanzar una flecha con llamar negras, ni en sus entrenamientos más intensos vi que sacará todo su poder.
- ¡Aléjate padre! voy a terminar con este desgraciado.
-No tienes que exigirte hijo, entiendo que estés enojado, pero te está chantajeando.
- Déjame desahogarme padre, así que ¡muévete!
Ahora entiendo que solo puedo mirar, esta es su pelea.
- ¿Necesitas de tu padre para vencerme? Me dice Elián lanzándome un rayo doble que, me logra tocar el brazo.
-No necesito a nadie para vencerte ¡imbécil!
Le lanzó una llama negra con electricidad, lo cual le da en la pierna y cae de rodillas, me acerco expandiendo mis llamas hasta quedar en frente de él.
-Vaya ya estas arrodillado ante mí, eso me parece bien.
-Eres un maldito, crees que ya ganaste.
Me lanza un rayo triple con electricidad y me explota en la cara, por el impacto retrocedo. El humo me deja sin visión por unos minutos.
- ¿Pensaste que con un golpe me derrotarías?
Me rio y lo único que puedo pensar es en matarlo.
-Es mejor así, ¿no? Ya tenía tiempo de no divertirme contigo.
-¡Levántate! acabare contigo de una buena vez maldito.
-No si yo te acabo primero mejor amigo.
El humo se disipó y puede verlo aún más cansado, viendo en sus ojos color purpura ese enojo con tristeza, me da... lastima. Y trato de buscar en sus ojos a la persona que conocí, pero solo encuentro a la sombra que lo devoró. Ya no puedo recordar a ese amigo al que era inseparable, así que decido despedirme de ese amigo hoy.
Concentro todo mi poder en una espada inmensa de llamas rojas y negra llena de rayos eléctricas. El suelo comienza a agrietarse y se empiezan a escuchar los lamentos
-Te voy a dar una oportunidad para que digas tus últimas palabras idiota.
Elián me mira con una expresión de resignación, esa expresión que necesita que lo destruya para ponerle fin a su sufrimiento. Eleva sus comisuras en una sonrisa.
-"Tantum volebam ut me ut antea aspiceres... sed tempus te principem fecit, me autem cinerem. Magis mihi dolet silentium horum annorum quam gladius tuus pectus meum trandfigens"(“Solo quería que volvieras a mirarme como antes...pero el tiempo te hizo príncipe y a mí me hizo ceniza. Me duele más el silencio de estos años que tu espada atravesándome el pecho”).
-"Non te odio interficio, sed quia iam nescio quomodo te servare ab eo quod tempus de te fecit. Vade ad quietem, amice mi; edo hic manebo ad regnum regendum, quod semper nomen tuum mihi memorabit."(“No te estoy matando por odio, sino porque ya no sé cómo salvarte de lo que el tiempo te hizo. Ve al descanso, amigo mío; yo me quedaré aquí para gobernar un reino que siempre me recordará tu nombre”).
Aún no hay comentarios
Inicia la conversación sobre esta publicación.