Capítulo 36 de 74
-Que yo sepa no he hecho nada de eso Alex. ¿Porque me lo preguntas con tanta urgencia?
-Es que Mel tengo algo muy importante que decirte y te pido que mantengas tu mente abierta y espero que no me rechaces es lo único que te pido.
-Estas empezando a preocuparme, dime que pasa de una vez.
-Melody yo no soy quien crees, yo soy… un semidiós del inframundo, soy hijo de Hades, que es el rey del inframundo. Y tenía prohibido acercarme a los humanos, pero cuando te vi en esa playa fue diferente, la curiosidad que me causaste fue muy grande y diferente, y también estoy enamorado de ti.
volteo a ver y su reacción es algo cómica.
-Realmente ¿eres un semidios?
Me quedo en blanco solo le interesa lo del ¿semidiós?
- Si, Mel soy un semidiós, mira esto.
Hago una llama azul en mi mano y lanzó un pequeño látigo de fuego.
-¡Wow! Es increíble, no puedo creer que de verdad seas hijo de Hades. ¿Y el inframundo es realmente como dicen que es?
Miro su entusiasmo por esto, creo que la subestime, ella tiene un don para adaptarse a cualquier situación
-Pues el inframundo es mucho más grande y más doloroso de lo que creen los humanos.
- ¡Wow! es realmente increíble y.… espera ¿alguien más sabe?
-No, solo tú Mel. Realmente me siento un poco más tranquilo al decirle quién soy.
-Oye Alex, tú me gustas también.
La miro y veo esa sonrisa junto con un color carmesí que adornan sus mejillas, es completamente hermosa.
-Me alegro que nuestros sentimientos sean mutuos Mel.
La abrazo y algo no está bien, el frío que siento saliendo de ella no es normal.
-Mel escucha, la verdadera razón por la cual estoy aquí aparte de la preocupación es que, necesito saber qué hiciste de malo, tu alma está condenada y...
-¡Que! como que estoy condenada, ¿porque?
-Bueno eso es lo que intento averiguar, hay algo que recuerdes o algo.
-Realmente nunca he hecho algo tan malo como para condenarme.
Pienso en algo más, no puede ser que no exista algo malo, o puede ser indirecto tal vez ella no fue, si no fue alguien más, sus padres, o su hermano.
-Alex, Alex, ¿estás bien? te quedaste callado.
-Lo siento, solo estaba pensando y.…Me levanto a ver otra vez el retrato familiar, hay algo que no cuadra.
- ¿Qué pasa? ¿encontraste algo de ayuda?
-No lo sé todavía. Esa iglesia que aparece atrás me parece muy familiar.
- ¿Sabes dónde les tomaron esa fotografía? Melody se acerca y ve el retrato.
-La verdad no tengo ni idea, pero le puedo preguntar a mi mamá y te aviso ¿te parece?
-Si, pregúntale y me cuentas, necesito averiguar qué fue lo que te condeno.
-Y ¿qué pasa si no lo descubres?
-Mel escucha el inframundo no es como lo creen los humanos, hay leyes y hay cosas que ni siquiera mi padre puede detener, si no averiguo lo que te pasa vendrán a buscarte.
- ¿Quien?
-Se llaman Heraldos y son los jueces del inframundo, ellos son los que imponen las leyes de las almas y cuando hay un alma que reclamar ellos pueden ser muy despiadados.
-De acuerdo, tenemos que averiguarlo, realmente ya me dio miedo.
-No te preocupes, no dejaré que te arrastren al inframundo, tu no mereces ese destino Mel.
Nos quedamos en silencio enfrente del otro, le acomodo su cabello atrás de su oreja y le acaricio su mejilla que se torna en un color rosado, no puedo evitar ver sus labios y el enorme impulso me gana, la acerco más a mí, "ATU YOH KULLIM KINNITO”. La beso, toco sus labios con los míos y es un éxtasis de un placer desconocido, siento como se pone de puntitas y me da tanta ternura, siento su lengua entrar y choca con la mía, empiezo a perder la razón, la tomo de la cintura para acercarla más a mí, siento que no es suficiente, ella pasa su mano atrás de mi cabeza y la otra mano la pone a lado de mi cuello, se siente increíble, yo la acerca más y más, pongo mi mano en su mejilla y la otra en la cintura, empiezo a sentir un calor que nunca había experimentado. Lo poco que me quedaba de razón se va a la basura cuando ella mete su mano abajo de mi camiseta y siento su toque por todo mi pecho, ya no tengo fuerza de voluntad, empezamos a caminar hacia la cama torpemente, caemos en la cama y por la caída nos separamos, nos miramos y no hace falta decir algo, creo que tenemos una conexión muy profunda desde la primera vez que nos vimos.
- ¡Melody Galindo!
Me levanto rápido y veo a su madre en el marco de la puerta con un vaso de agua en la mano y con una expresión de enojo y confusión. Esto no es nada bueno.
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