Capítulo 35 de 74
"No es que no hubiera ruido, es que el sonido mismo tenía miedo de existir"
-Hola guapo, tiempo sin verte. ¿Como estas?
Volteo a ver y es Luisa que me habla, realmente reconocería su estúpida voz en cualquier lado.
-Hola estúpida. Le respondo sin ganas, no tengo tiempo para sus juegos, tengo que encontrar a Melody y averiguar que hizo o que paso para que esté condenada.
-Oye guapo ¿porque tienes esa cara?
- ¿Qué cara tengo?
-Una cara que dice que estas desesperado.
-Estoy buscando a Melody, ¿la has visto?
-Pues ahora que lo mencionas, no la he visto estos 3 días, tal vez después de su cita con el chico ese de arquitectura se quedó con él y...
- ¿Qué mierdas dices estúpida? pero eso fue hace como dos días ¿no?
-Pues sí creo, la verdad ahora que me lo recuerdas estoy molesta con ella porque no me ha contado nada respecto a eso, por lo menos las gracias me debe por hacer de cupido con ella y ese chico que no me acuerdo como se llama.
La miro y empiezo a respirar más profundo para controlarme.
-Realmente que mala amiga eres estúpida y ni para eso sirves.
-Oye no soy su madre, es cierto que somos amigas, pero cada una tiene su propia vida, ¿sabes?
La miro con una irritación, realmente no puedo, la paciencia me dice adiós cada vez que estoy con ella.
-Mejor me voy a buscarla a su casa, gracias por nada estúpida.
-Oye si la encuentras dile que me llame.
Solo le hago un gesto con la mano y empiezo a caminar a la salida, pensaba que estaría en la facultad ella no sé perdería sus clases y además no puedo creer que realmente haya salido con ese idiota ni siquiera lo conoce; empiezo a enojarme con solo de imaginarlo.
Llegó a su casa y no sé si debería tocar o mejor iré a la ventana de su habitación. Miro por el portón que tiene espacios, para ver hacia adentro y por lo que miro no hay nadie. Será mejor ir a su ventana. Subo sin ninguna complicación y para mi suerte tiene la ventana abierta y decido entrar.
Es la primera vez que veo su habitación y no es nada cómo me la había imaginado, es mucho mejor, tiene un olor a miel en el aire.
Camino lento viendo su habitación y unas fotos me llaman la atención, es una foto familiar donde están sus padres y su hermano y por supuesto ella, aun siendo una bebe; pero hay algo en la foto que me parece inusual. Observo la foto con más cuidado.
- ¿Alex, eres tú?
Doy un brinco del susto que me provocó esa voz tan armónica. volteo a ver y es ella, la miro y no entiendo como un ser como ella puede estar condenada.
-Hola Mel ¿cómo estás? Le digo colocando el retrato en su lugar.
-¿Qué haces aquí? ¿Cómo entraste?
-Bueno es que…fui a la facultad y no estabas y le pregunté a la estúpida de tu amiga y no supo nada, aun no entiendo porque eres amiga de ella.
-Pues no fui a clases porque no me siento bien, y no he hablado con Liz, la verdad no he visto mi teléfono y…
- ¿Te sientes mal?
-Un poco sí, me ha dado dolores en el pecho como taquicardia, pero solo es un dolor leve; como un tambor cuando lo tocan, pero ¿cómo entraste?
-Ammm… bueno es que toqué el timbre y nadie abrió y como vi tu ventana abierta pues, subí para ver si estabas aquí y si te encontrabas bien.
La contemplo para ver su reacción, pero esta con una expresión de confusión.
-Lo siento Mel, no quiero incomodarte solo que estaba preocupado.
-No te preocupes Alex, solo me sorprendiste, pero me alegra que vinieras. Me dice con una sonrisa tan angelical que se me olvida a que vine en primer lugar.
-Ven, siéntate, ¿quieres algo de comer o de tomar?
-No, no te preocupes por eso. -Mel tengo que preguntarte algo.
tomo asiento en la orilla de la cama y veo como ella se acerca para también tomar asiento. Pero algo no se siente bien, algo está mal. Mel toma asiento a la par mío y siento un frío, pero…no es cualquier frío es un frío como los que se sienten en los pasillos del inframundo es…de la muerte cuando ya va siendo hora de ir a reclamar el alma.
La miro y veo en sus ojos ámbar y en el fondo una pizca de negro que definitivamente no es parte de ella.
-Claro, dime ¿qué pasa?
Levanto mi mano para agarrar la suya y al tocarla esta es fría, como hielo. No sé cómo preguntarle.
-Mel, alguna vez haz hecho algo malo? me refiero a esas cosas que corrompen el alma. Melody se me queda viendo y no tiene alguna reacción, tengo que encontrar esa irregularidad en su alma antes que los jueces y el abismo la reclamen por la fuerza.
- ¿A qué te refieres Alex? como a matar o ¿algo así? Me mira, pero no tiene esa misma mirada que tenía antes su brillo se está apagando y eso me da una señal de que no me queda mucho tiempo.
-Si, algo por el estilo, necesito que me cuentes si hiciste algo malo por favor.
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