Capítulo 24 de 74
Me levanto como de costumbre, pero esta vez voy directo a ver a mi padre ahora que ya sé de su sufrimiento, no puedo solo dejarlo a la suerte.
-¿Padre? ¿puedo pasar? -digo tocando la puerta, pero no consigo que me conteste así que, me dirijo al comedor y tampoco esta, me dirijo a la única habitación que se me ocurre que pueda estar, en el estado en el que se encuentra que es el de las almas.
-¿Padre? -digo caminando hacia él con algo de precaución. Llego a su lado y miro esas almas dando vueltas en el lago y de arriba hacia abajo en el cilindro, en esa habitación se mantienen las almas que no se sabe exactamente que les paso. Algunas llegan por un accidente, pero no les tocaba morir todavía y cuando son así siempre hay que revisar y ordenar a cada alma y además de cierta manera esta habitación da una calma inexplicable.
- ¿Como te sientes?
-Después de haberte contado toda la verdad, me siento mejor, pero aun sigo preocupado.
-Entiendo que te preocupes por mi papá, pero no va a pasar nada.
-Hijo, sé que no puedo impedir que tu corazón lata por ella, pero no quiero que termines como yo o incluso peor. Eres lo único que me queda de ella y no puedo ni imaginarlo, no te voy a obligar a dejarla, pero quiero que realmente tomes tus precauciones y si tienes algún problema por favor cuenta conmigo hijo.
Miro a mi padre a los ojos y puedo ver el sufrimiento y preocupación que tiene.
-No te preocupes papá, si llega a pasar algo que no pueda manejar te lo diré. -le digo dándole un abrazo.
Salgo del inframundo para ir a ver a Mel después de todo lo que paso, espero que se encuentre bien, aunque repasando todo el incidente, me causa curiosidad su reacción ante la situación, pero no sé si vio todo lo que pasó.
Llego a la facultad y empiezo a recorrer los pasillos esperando a verla, necesito ver si está bien, si necesita algo, no sé cómo explicarle lo que paso, o lo que soy.
Sigo caminando perdido en mis pensamientos, cuando tropiezo contra alguien, volteó a ver a y me doy cuenta que es Luisa para mi mala suerte. Aunque ¿ella podría saber dónde está Melody?
-¿Hola guapo como estas? -dice Luisa con una mirada llena de picardía.
-Hola estúpida, ¿que quieres?
- ¿Porque siempre eres tan grosero conmigo? que yo sepa no te he hecho nada...aún.
Volteo los ojos ante sus indirectas, realmente no la soporto, aun no entiendo como es amiga de Melody.
-Oye estúpida ¿dónde está Melody?
- ¿Porque preguntas? ¿acaso te interesa? Después de que la dejaste sola y herida en esa cafetería.
Me tenso ante lo que me dijo, no sabía que ella supiera del incidente, trato de mantener la calma y respirar profundo.
-Es por eso que te estoy preguntado por ella ¿dónde está? Ella sonríe con burla.
-Si me das un beso te digo donde encontrarla.
-Eso no va a pasar jamás, solo dime donde esta ¡maldita sea! le digo ya exaltado.
-Pues, suerte en encontrarla y solo para informarte yo siempre consigo lo que quiero. me dice acercándose a mi rostro que casi puedo oler su aliento. Antes de que pudiera decirle algo, solo puede ver como se marchaba.
Hay algo de ella que no me convence, algo se siente realmente mal en ella.
Tengo que encontrar a Melody primero. Pensando en donde podría estar ya que, ahora se ha vuelto mi prioridad.
Decido ir a su casa, así que volteo para regresar a la salida, cuando mis ojos, lo encuentran. No puedo creerlo, me quedo paralizado. ¿Qué demonios hace él aquí?
Lo observo y como siempre tiene esa maldita sonrisa burlona. Elián.
Empiezo a caminar y él hace lo mismo hasta quedamos uno enfrente a otro.
-¿Atu akkel abtam macaay Eliyaan? (¿qué demonios haces aquí Elián?)
-Koo ceela, Aleksander (lo mismo que tú Alexander).
Me quedo viendo con enojo, este no es mi día, de verdad realmente hoy tengo mala suerte. Dejó salir un suspiro, no puedo hacer un espectáculo porque para mí desgracia Elián llama mucho la atención y ya tenemos una rueda formada por los estudiantes.
-Bueno tengo clases y tú también ¿no?
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