Capítulo 19 de 74
-Yo...es que yo...mira es que lo que pasó fue...
-Alexander- dice Hades con tono ya aburrido, ¿dime qué carajo paso? me estoy volviendo a enojar.
-Padre. -deja salir un largo suspiro y le dice, hice algo que siempre me habías dicho que no podía hacer.
- ¿Te pusiste la ropa interior de tu abuelo? -dice Hades, cruzándose de brazos con una sonrisa ladeada.
- ¿Qué? No, eso no papá, -dice volteando los ojos, aunque... sí me equivoque con la ropa interior ese día, pero ese no es el caso.
-Lo siento hijo, necesitaba relajar el ambie... ¿qué te equivocaste de ropa interior? -dice Hades riéndose que retumba por toda la habitación.
-Padre me...me...me enamoré de una humana. -le dice con la cabeza abajo y jugando con sus manos. ¿Padre? Papá, -le dice con preocupación al ver a su padre inmóvil y con una expresión que no supo cómo describir.
-P.a... Hades regresa en sí y le da una cachetada sin pensarlo demasiado. Cuando logra recapacitar mira a su hijo sosteniéndose su mejilla, con una expresión de asombro.
- ¿¡Porque lo hiciste!? ¿¡dime porque hijo!?
-Padre realmente, no puedo decirlo con certeza simplemente paso solo con, verla me atrajo y cuando la vi a los ojos automáticamente le entregué mi alma. -le dice aun acariciando su mejilla por el golpe.
-Como pudiste hacer semejante aberración, jamás te negué nada, siempre obtuviste todo lo que querías, hasta te dejé ir con los humanos pensando que jamás ibas hacer semejante estupidez, pero, hiciste lo único, lo único que te dije que no hicieras ¿porque Alexander? -dice Hades con decepción y alejándose de él.
-Padre lamento haberte decepcionado, pero, jamás me lamentaré al haberme enamorado de ella y, este bastardo la hirió y sé que lo que hice va a tener consecuencias y las voy aceptar tal y como me criaste.
Hades lo voltea a ver y mira que tiene un semblante decidido, con su expresión tan seria que sabía que, nada de lo que le dijera iba a cambiar de opinión. Se frota la cien para poder pensar en que decirle a su hijo. Pero sabe que al final, lo único que puede hacer es apoyar a su hijo para no perderlo.
-Hijo, creo que, tengo que contarte la historia de tu madre, pero primero tienes que deshacerte de esta alma. Te esperaré en mi habitación cuando termines.
Hades empezó a caminar hacia la puerta, la abre y sale viendo a todos los demonios chismosos a la espera de saber el jugoso chisme.
-¿Que hacen aquí? Chismoso, vayan a trabajar antes de que los arrastre al séptimo infierno. -les dice Hades enojado con llamas rojas.
Todos brincaron por el grito y empezaron a chocar en si para irse de ahí rápido. Hades suelta un suspiro y empieza a caminar hacia su habitación.
-Ahora sabrás como es el infierno maldito. -le dice Alexander al alma de Cesar, que lo tiene agarrado del cuello, viéndolo con enojo y ganas de hacer que sufra hasta en la muerte. Empieza a caminar hacia el enorme lago donde, pasan las almas y en donde las van seleccionando dependiendo de sus pecados, y los califican para cada tortura. Ya que son nueve círculos donde los clasifican las almas, pero, Alexander no estaba conforme con que solo estuviera en una, sino que prefería que estuviera en dos círculos, los más pesado o torturados para que nunca pueda estar en paz.
-Meqe ayro, Qunxa Aleksander, Anu mannal koo catam duudaah? (Buenas oscuras, joven Alexander, en que puedo ayudarlo).
-Nagaale Megara, Qusba onkorri koh baahem. (Hola Megara, te traigo un juguete nuevo).
-Naharsi maysarraqa matan. (no hay un registro previo).
-Anu innih baahe way tiya faxaa? (acaso necesito uno cuando yo mismo lo traigo). No necesito ningún registro así que deja de decir estupideces que no estoy de humor. -le dice Alexander ya arto de todo y con enojo.
- ¿Disculpe, señor que desea hacer con el alma?
-Quiero que Caronte lo lleve al tártaro. Megera se le queda viendo como si hubiera escuchado mal ya que es inusual algo así, ni siquiera el mismo Hades ha pedido algo como eso sin ningún registro previo y para considerar que realmente el alma pertenece a ese sitio, ya que es un sitio oscuro, temible rodeado de un rio de fuego y con murallas triples custodiados por Furias y monstruos como Hidra, un abismo. Es un lugar para los mortales que han cometido crímenes tan abominables.
- ¿Que pasa Megera? ¿acaso tengo que hacer tu maldito trabajo?
-No señor, disculpe en seguida le doy la orden a Caronte. -le dice Megara algo molesta por la petición y ser la primera vez que Alexander la trata así, no lo había visto enojado antes así que, dedujo que algo paso con esa alma.
Aún no hay comentarios
Inicia la conversación sobre esta publicación.