Venimos al mundo a perseguir sueños y coleccionar satisfacciones. El tiempo es finito, se va como el agua entre los dedos y se debe apreciar cada momento que se tenga. Entonces, soñar es como plantearte una meta; toda meta debe estar dentro de tus posibilidades... No me malentiendas, las posibilidades que hoy te parecen limitantes son eso: oportunidades para acercarte un paso más a tu meta, a tu sueño, y para guardarte esa satisfacción. Dice Eduardo Galeano que la utopía es el motor del progreso personal: "la utopía nos sirve para caminar". ¡Caminemos!