Capítulo 33 de 74
-Pero debe de haber algo que se ¿pueda hacer? No puedo dejarla papá.
-Te entiendo hijo, pero no puedes hacer nada, voy a buscar el motivo por el cual ella está en la lista y después vemos cómo podemos ayudarla.
Me quedo sentado en el sillón aun procesando todo, no logro entender como mi Mel está condenada, algo tuvo que pasar dudo que ella pueda hacer algo malo o incluso matar a alguien.
-Hijo ¿estás bien?
-Si, me voy a mi habitación padre.
Camino a mi habitación y en medio del camino logro ver a Dorian caminando eso me recuerda donde estaba ese día de la reunión.
- ¿Oye? Dorian.
Él me voltea a ver y puedo ver por su reacción que realmente no esperaba verme lo cual me causa aún más duda.
- ¿Qué pasa? Me dice en un susurro y cabizbajo.
-Oye ¿puedo hablar contigo un momento a solas?
Él voltea a todos lados y me imagino que busca al idiota para que lo salve.
-Ven vamos a mi habitación.
Caminamos y dejo que él entre primero, cierro la puerta para que no nos interrumpan.
- ¿Que quiere hablar conmigo a solas?
-Quería preguntarte si sabes ¿dónde estaba tu hermano ayer?
- ¿Mi hermano?
-Si, Dorian tu hermano.
- ¿Mi hermano?
Pero ¿qué le pasa a este chico? está más idiota que el idiota mayor.
-Si Tu hermano el idiota, ¿dónde estaba ayer?
-Para ¿qué quieres saber?
Este chico me va a terminar el poco porcentaje de paciencia.
- ¿Me vas a decir por la buena o por la malas Dorian?
-¿Que gano con decirte donde estaba?
- ¿Que?
Me quedo procesando, intenta sacar un convenio por esto, lo miro y a pesar de que es tímido sabe cómo sacar provecho de la situación.
- ¿Qué es lo que quieres?
-Quiero que me des la bola de fuego negra.
- ¿Que? ¿Qué quieres que?
-Ya sabes lo que quiero, la bola de fuego negra por la información de mi hermano.
No lo puedo creer este idiota intenta extorsionarme, pero ahora que sé que es lo que quiere puedo hacerle la pregunta directamente.
-Te la daré si mejor me dices ¿dónde estabas tú el día de ayer?
Levanta la mirada con miedo y sin entender lo que le estoy pidiendo.
- ¿Porque quieres saber eso? Me preguntaste por mi hermano no por mí.
- ¿Y cuál es la diferencia? le digo levantando los hombros.
-No te lo diré.
Lo miro algo confundido, y veo que empieza a moverse de un lado a otro con nerviosismo.
- ¿Que pasa Dorian? ¿Porque no me lo puedes decir? ¿Hiciste algo malo acaso?
- ¡Deja de interrogarme! Me dice gritando. - ¿Quién te crees que eres para interrogarme? no eres mi padre.
-Oye relájate no me grites, mejor siéntate al fin de todo somos como amigos ¿no?
Me mira y creo que va hacer lo que no quiero, levanta su mano derecha y antes de que haga algo me apresuro a tomarlo de la mano.
-No, no lo hagas, no te estoy atacando Dorian, es solo una pregunta, baja tu mano quieres.
Me mira con miedo y decidido a usar su poder para detener el tiempo y se va escapar, tengo que averiguar dónde estaba ayer.
-Relájate, solo quiero que seamos más cercanos eso es todo.
Le digo para que se relaje. Baja la mano lentamente y me tranquilizó, pero esto no va a funcionar.
-Dorian puedes irte si quieres.
Y ni dos veces él sale de mi habitación casi volando. Me siento a la orilla de la cama, me pasó la mano por mi cabeza, no sé qué hacer mierda, tengo que averiguar todo antes que los Heraldos lleguen por ella. Tengo que descubrir que es, no me cabe en la cabeza nada, que habrá hecho ella para estar en la lista. Tengo que quitarla de ahí o al menos un arreglo o un convenio, algo tengo que hacer ¡maldita sea! Empiezo a entrar en desesperación, tengo que calmarme, lo mejor será hablar con ella.
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