Capítulo 12 de 74
Desde que tengo memoria siempre he estado a la sombra de Alexander, siempre he querido ser como él y es que, él tiene algo que yo no tengo, un padre que siempre ha estado para él, en cualquier momento, a lo cual, con el mío solo me ha dicho que si quiero algo solo tengo que tomarlo, que él no me va a conseguir nada ya que, tengo que aprender andar por mi cuenta y valerme por mí mismo.
A mi padre nunca le ha interesado la familia, él solo quería el poder, el estar en el trono y que todos lo adorarán y por supuesto, gobernar el inframundo. Siempre tenía algún plan para sacar a Hades de su trono, pero por alguna razón nunca funcionaban.
Mi madre, siempre me decía que no tengo que cambiar como soy solo por él y que siempre tengo que cuidar a mi hermano menor de él.
Cuando mi hermano menor Dorian nació fue algo que no quería y le reproche a mi madre ya que ni ella ni yo queríamos que viviera lo que nosotros vivíamos con mi padre y ahora tengo que protegerlo de ello.
Pero con forme iban pasando los días, meses, años, milenios, décadas, le enseñaba a Dorian a dominar su poder, lo cual es detener el tiempo por unos minutos, ha mejorado ya que ahora son minutos ya que antes eran milésimas de segundo, paso a segundo y ahora minutos, ya era un gran avance.
Siempre íbamos a jugar con Alexander, pero con el paso del tiempo empezamos a cambiar y a distanciarnos ya no éramos los mismo, nosotros estábamos obligados a ser los hermanos más odiados del inframundo, gracias a mi padre y por consecuencia Alexander se alejó de mí, lo cual realmente me afecto, él era, mi único amigo que de verdad tenía y esperaba que siempre estuviera ahí, pero entiendo que tiene que estar de lado de su padre ya que es, hijo único y único heredero del inframundo, a lo cual a mi padre no le fascina la idea y ha ideado otro plan para que yo, sea el que tome el trono de Hades a lo cual no quiero pero no puedo decirle que no.
Por si, alguno de nosotros no obedecía a mi padre, él nos llevaba al lago de los lamentos de castigo.
Estar ahí por meses, años, te vuelve loco, todos esos lamentos de lo que no tienes el control de pararlos y siempre estar con esas voces, te cambia para siempre.
Una vez castigaron a mi hermano y desde entonces no ha vuelto hablar, he intentado de muchas formas, para que pueda hablarme como antes, pero lo único que consigo es esa mirada fría y sin expresión alguna. Era algo que me molestaba tanto si yo, hubiera estado aquí, para ese día, Dorian seguiría hablando. Yo empecé a tolerarlo cada vez más y ya no me hacían tanto daño como cuando era niño.
Empecé a tener pequeñas peleas con Alexander, a lo cual, era lo único que tenia de conexión con él y no quería perder ese pequeño lazo, aunque sea por las peleas.
Mi padre me indicaba su plan lo cual, es bastante en mi opinión ridículo, ya que como siempre nosotros somos el blanco para que nos sigan odian aún más.
El primer paso del plan es que empecemos el rumor de que queremos robarnos a Cerberos, según mi padre eso será una distracción, para que todo su poder este en ese lado y no en el verdadero lugar.
A lo cual me parece algo tan absurdo, pero solo puedo asentir y hacer lo que quiere, empezamos el rumor y como era de esperar todos nos miran de mal a peor ya me acostumbré a esos rechazos.
De repente miro Alexander subir a la puerta de la tierra lo cual me parece algo curioso ya que, él dice que no le agradan los humanos.
Empiezo a seguirlo para ver que trama tal vez pueda ayudarlo y así volver hacer amigos, pero miro que está detrás de una humana, lo que me hace pensar que él, está interesado en ella.
¿Qué pasaría si ella ya no estuviera? ¿le dolería? ¿con ese dolor él me miraría otra vez como amigo como los viejos tiempos?
Aún no hay comentarios
Inicia la conversación sobre esta publicación.